Opinión

19.jul.2010 / 04:40 pm / Haga un comentario

Cuando oímos la palabra guerra, se nos viene a la mente la lucha armada entre dos naciones y un enfrentamiento donde intervienen soldados y poderosas maquinas de destrucción. Esta es una forma de guerra que cada día se aplica menos en el mundo. Constituye el último recurso para someter a una nación a los intereses de otra.

Hoy en día se utiliza la guerra de cuarta generación. En este tipo de guerra las operaciones no van dirigidas a conquistar territorios mediante la ocupación militar. Las operaciones van dirigidas a conquistar la mente de los individuos para dominar los pueblos, para dominar su estamento político, para dominar su economía. En este tipo de Guerra las armas no van dirigidas a acabar con cuerpos humanos sino que van dirigidas a acabar con la capacidad mental de los individuos para tomar sus propias decisiones. Es la guerra de la información y de las operaciones psicológicas. Ese es un tipo de guerra real, que existe, porque hay países enteros que son sometidos y conquistados y a veces sus ciudadanos ni siguiera se dan cuenta que están siendo sometidos a los intereses de otra nación.

El jefe del Departamento de Investigación y Doctrina de la Escuela Superior de Guerra del Ejército de los Estados Unidos, Coronel Max Manwaring escribió en la revista Militar Review (edición enero-febrero 2006, página 24) sobre la nueva naturaleza del conflicto de cuarta generación y establece tres niveles de intensidad.

Un primer nivel que consiste en la pérdida de soberanía mediante el control del estamento político y económico por fuerzas trasnacionales, es decir, por otro país. Aunque el término de guerra de cuarta generación es reciente, podríamos afirmar que este nivel de intensidad lo vivió Venezuela desde la traición a Bolívar en 1830, con el sometimiento de la inmensa mayoría de los gobiernos a los intereses del imperio de los Estados Unidos. Ese nivel lo trataron de aplicar, sin éxito al Presidente Chávez cuando llegó a la presidencia de la república en 1999.

El segundo nivel de intensidad consiste en la desestabilización y pérdida de soberanía mediante la utilización de factores internos, es decir, la quinta columna manejada por fuerzas trasnacionales. Un ejemplo claro fue lo que pasó aquí en el golpe de estado de abril de 2002 y con el paro petrolero. Una vez que el imperio se da cuenta que nuestro Comandante Chávez jamás se someterá a los intereses del imperio, pasaron al segundo nivel de intensidad, mediante la desestabilización y el golpe de Estado del 2002.

El tercer nivel consiste en la desestabilización y pérdida de soberanía mediante el manejo del descontento del pueblo, causado por cuatro elementos detonantes: la pobreza, la falta de servicios básicos, la inseguridad y la corrupción. El descontento puede ser creado y magnificado por campañas mediáticas, propagandas y guerra psicológicas. Establecen, que este nivel es ideal cuando se combina el descontento con la incapacidad de los gobiernos de hacerle frente.

El Coronel Max Manwaring dice textualmente: “…Chávez comprende todo esto y, como consecuencia, instituyó programas socioeconómicos y de seguridad para fortalecer su posición y base de poder; gasta grandes cantidades de dinero en el Plan Bolívar 2000, que construye y renueva escuelas, clínicas, servicios de guarderías, caminos y viviendas para los pobres. Chávez también desarrolla programas de ayuda social en educación y alfabetización, reforma agraria y cooperativas obreras; a la vez ha establecido Mercal, una compañía estatal que proporciona víveres subvencionados para los pobres. Chávez también ha conseguido los servicios de unos 16 mil médicos cubanos. Evidentemente estos programas socioeconómicos ofrecen beneficios tangibles para las masas venezolanas que fueron eventualmente ignoradas por los gobiernos antecesores.” Y culmina diciendo: “Son numerosos, ambiciosos y enormes los programas que aumentan la armonía social y la seguridad de Venezuela” ¿Qué quieren decir con tal afirmación? Están reconociendo que Venezuela tiene una fortaleza en lo social, en los programas sociales que el Presidente Chávez ha implementado y que eso ha aumentado la seguridad de Venezuela. Por tal razón el imperio incrementará sus acciones en el marco de la guerra de cuarta generación para crear descontento en la población. El saboteo eléctrico, el acaparamiento, la especulación, la inseguridad sembrada con elementos paramilitares, son acciones en marcha acompañadas de operaciones psicológicas aplicadas mediante los medios de comunicación en manos de la oligarquía apátrida.

La guerra de cuarta generación se da en todos los aspectos: político, social, económico, militar e ideológico. Este último aspecto, el ideológico, es fundamental. La principal arma de destrucción masiva que tiene el imperialismo es el capitalismo. ¿Con que tenemos que enfrentarla? Con el socialismo. El capitalismo no se puede combatir con otra cosa que no sea el socialismo, el único camino a la justicia y a la paz.

 

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