Opinión

5.oct.2015 / 08:00 am / Haga un comentario

Estamos comenzando el mes de octubre, el mes del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara, mes de Chávez y de victoria chavista, mes de conmemoraciones dolorosas como la masacre de Cantaura y el asesinato de Robert Serra que nos dejaron héroes y heroínas que siguen luchando por el socialismo junto a nosotros, mes del Golpe de Timón, convocado por el Comandante Supremo de nuestra Revolución aquel 20 de octubre de 2012.

En este mes de octubre de este año 2015, entramos en los dos meses finales de la campaña para las elecciones de diputados y diputadas de la Asamblea Nacional que se celebrarán el próximo 6 de diciembre.

Notarán ustedes que hablo de campaña y no de campaña “electoral” simplemente. Por dos razones: la primera es que, efectivamente, en estas elecciones no nos estamos disputando unos diputados y unas diputadas más o menos. La batalla electoral forma parte de la guerra total que el enemigo imperialista y oligárquico ha lanzado contra nosotros y en esa guerra nos jugamos la Patria y la continuidad del proyecto histórico revolucionario, Bolivariano y socialista.

De modo que la lucha por ganar contundentemente esas elecciones y dotar a la Revolución Bolivariana de una amplia mayoría parlamentaria es, al mismo tiempo, la lucha por la continuidad y la profundización de la Revolución Bolivariana, por la aceleración de nuestro camino al Socialismo Bolivariano y Chavista o, como expresó el Presidente Obrero Nicolás Maduro en el acto de presentación del Comando Nacional de Campaña del Gran Polo Patriótico: “una victoria para abrir las puertas a la paz, al socialismo productivo y a la derrota de la guerra económica”.

La segunda razón, es que la derecha en nuestro país en ninguna elección ha hecho campaña electoral, sino guerra contra la revolución y en estas no va a ser la excepción. En esta oportunidad, al expediente de las mentiras y la manipulación mediática con fines de guerra psicológica y de las acciones de sabotaje eléctrico y de otro tipo que ya ha utilizado en el pasado, se le une un incremento exponencial de la guerra económica en todas sus dimensiones de especulación financiera y monetaria para debilitar el bolívar y presionar los precios hacia arriba; especulación, acaparamiento, bachaqueo y contrabando de extracción para desabastecernos de productos y elevar los precios; la invasión paramilitar y su alianza con bandas y grupos delincuenciales para crear terror en la población y las provocaciones y presiones internacionales lanzadas en la actualidad desde Colombia y Guyana, con la dirección del imperialismo yanqui.

Todo esto obligó al gobierno revolucionario presidido por el camarada Nicolás Maduro a tomar un conjunto de medidas drásticas en la frontera con Colombia (cierre de la frontera en los municipios fronterizos de Táchira, Zulia y Apure y decreto de estado de excepción en esos municipios hasta ahora) y una activa labor diplomática con Colombia y Guyana que ha implicado a la CELAC, la UNASUR y al Secretario General de la ONU, para preservar la paz ante las provocaciones de signo belicista.

Las organizaciones político partidistas y sociales revolucionarias, con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) al frente, tenemos la alta responsabilidad de potenciar nuestras fortalezas en esta campaña para derrotar a los enemigos de la Patria, a los representantes de la anti-patria, del imperialismo.

La primera de ellas tiene que ver con un acumulado histórico de carácter político, ideológico y organizativo, que tiene expresiones a lo largo y ancho del territorio nacional, con miles de comunas, decenas de miles de consejos comunales y otras formas de organización del Poder Popular, en miles de organizaciones sociales y en partidos políticos revolucionarios que resumen conjuntamente una experiencia de lucha y una diversidad que le otorga gran riqueza a la unidad perfecta que hemos logrado en los 87 circuitos, los 23 estados y el distrito Capital.

Toda esta fuerza está movilizada desde los primeros meses del 2014, desde que se inició el debate de los documentos del III Congreso del PSUV, la posterior elección de los delegados a ese Congreso y sus conclusiones. Luego los congresos realizados por la JPSUV; los congresos de trabajadores, campesinos, indígenas, mujeres y otros, el congreso de las organizaciones sociales del GPPSB; todos ellos realizados el año pasado. La elección de los órganos de base del PSUV realizada entre noviembre y diciembre de 2014; más el Congreso de los partidos políticos del GPPSB y las elecciones primarias del PSUV para elegir sus candidatos, que movilizaron más de 4 millones de venezolanos y venezolanas, este año 2015, evidencian que el chavismo tiene un acumulado histórico y una fuerza concreta que está en movimiento y debemos hacer todo lo necesario para que tal movilización no sólo se sostenga, sino que se incremente a un nivel muy importante.

Ya lo dijimos, las primarias del PSUV movilizaron más de 4 millones de venezolanos y venezolanas; ese es nuestro “piso”, nuestro punto de partida para las elecciones del 6 de diciembre y no es despreciable, es importante como punto de partida, potenciado además por la alianza perfecta en todo el país, pero insuficiente para ganar las elecciones, sobre todo en el marco de la estrategia enemiga que persigue desmoralizar y sembrar escepticismo en el pueblo que apoya, defiende y construye la revolución. Por ello, la tarea de despliegue casa por casa de todas nuestras fuerzas con los candidatos y las candidatas al frente, explicando la raíz de los problemas que enfrentamos, escuchando al pueblo en sus necesidades, anhelos y propuestas; construyendo respuestas colectivas y revolucionarias, es fundamental. Acompañada de una presencia permanente de la propaganda y la agitación revolucionaria en las calles, levantando las propuestas de la revolución contenidas en el Plan de la Patria Parlamentario y desenmascarando la política y las mentiras de la contrarrevolución.

En nuestro discurso –y en nuestra práctica- no podemos dar ninguna concesión al imperialismo, la burguesía y sus expresiones partidistas. Ellos pretenden presentarse como “el cambio”, cuando su política y sus candidatos son el pasado de oprobio, hambre, miseria y represión contra el pueblo. Aquí el único cambio lo garantizan las transformaciones sociales, económicas, políticas, culturales y militares, de la Revolución Bolivariana, Socialista y Chavista; que abonan la independencia, la soberanía, la justicia social y la paz en la Patria. Esta verdad tenemos que gritarla a los cuatro vientos.

Y sí es verdad que tenemos problemas, buena parte de ellos causados por la guerra que nos declaró el imperialismo, también es verdad que esos problemas y los que vayan surgiendo los vamos a resolver con más revolución y más socialismo, nunca con menos. Esto también tenemos que dejarlo claro en todos los espacios, sean territoriales o sociales.

Tenemos que levantar, como lo dijo el presidente Nicolás Maduro en la presentación del Comando Nacional de Campaña del GPPSB, “la ventaja política, moral y ética de la revolución con sus dirigentes y candidatos”. Tenemos el Programa de independencia y socialismo, el socialismo Bolivariano y Chavista, nuestro Socialismo y tenemos los mejores candidatos y candidatas para desarrollarlo desde la Asamblea Nacional, profundamente consustanciados con el pueblo, que así como es pueblo presidente, es también pueblo legislador.

Finalmente, es esencial evitar el triunfalismo; si es cierto que tenemos las condiciones para ganar de manera inapelable, esa victoria tenemos que trabajarla arduamente, con máximo compromiso revolucionario y despliegue de nuestra capacidad de trabajo a todos los niveles de las organizaciones políticas y sociales revolucionarias.

¡Seguimos venciendo!

Caracas, 5 de octubre de 2015

Fuente: Página oficial del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)

 

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